Túpac Amaru II, el Rey Inca


Py, D (s.f) Mapa del "América" del Sur resp. del Virreinato del Perúen 1650 aproximadamente.

A comienzos de 1780, la localidad del sur andino del Virreinato del Perú, y la región del altiplano conocida como el Alto Perú -que desde 1776 formaba ya parte del Virreynato del Río de la Plata- se vio convulsionada por una rebelión que hizo tambalear los cimientos de poder de las autoridades españolas coloniales; tal rebelión fue iniciada por José Gabriel Condorcanqui Noguera, también llamado Tupac Amaru II -descendiente de Tupac Amaru I- o "Rey Inca"

Tupac Amaru II, el Rey Inca


Retrato de Túpac Amaru II

realizado por un autor anónimo

ca. 1784-1806. Develada en 2015
José Gabriel Túpac Amaru fue hijo de Miguel Condorcanqui y de Rosa Noguera y nació en Surimana, Cusco en 1738. Quedó huérfano de madre y padre a muy tierna edad; sin embargo, sus tíos -Marcos Condorcanqui y José Noguera- se desempeñaron en tutelarlo. Estudió, según Walker (2015), en el colegio de nobles llamado San Francisco de Borja del Cusco que dirigían los jesuitas, lo que le dio una sólida formación y un rigor metodológico que le permitió conocer al mperio en su médula. Es nombrado cacique de Tungasuca a los 23 años. En 1766 el corregidor de Tinta lo nombró Cacique de Pampamarca, Tungasuca y Surimana. Consigue que el propio virreinato le reconozca el título de Inca, descendiente directo del Inca, poder fundamental para sus preparativos separatistas y revolucionarios.





Retrato de Micaela Bastidas.
Fecha desconocida
Se casó el 25 de mayo de 1760 con Micaela Bastidas Puyucahua, nacida en Pampamarca en 1744, llegando a tener tres hijos. Vivió en Tinta, zona decididamente comercial que era parte del camino de postas que unía a los virreinatos de Buenos Aires y Lima y por donde pasaban los comerciantes, sobre todo los que vendían ganado vacuno y lanar, producción de lanas, alfombras, bayetas, costales y sogas. 

Túpac Amaru reclama y obtiene el marquesado de Oropesa y representa en 1776 a diversos caciques abogando por la liberación de los naturales de los ayllus obligados a la mita. En octubre de 1776 presenta su reclamo para liberar a los pueblos de la mita de Potosí. Los mitayos eran tratados peor que los esclavos. Entre los años 1759 a 1788 Carlos III rey de España, había impulsado las reformas borbónicas; las cuales, orientaron a la sobreexplotación de las condiciones de trabajo en el Perú haciendo que aumentaran las revueltas en el mundo de las comunidades andinas, entre 1760 a 1780. Nada menos que en 1772, la alcabala a pagar se incrementa del 2 al 4%, estableciendo una aduana en Cochabamba. Posteriormente se incluye a la coca entre los productos que debían pagar la alcabala del 6%.



Rebelión

En 1777 Túpac Amaru está en Lima, presentándose en los tribunales para asegurar su linaje incaico y pedir que no se incluya a los indígenas en la mita minera. Sin embargo, su linaje sería rechazado. 

Tinta, 1780: En enero de 1780 se dan revueltas contra la aduana en Arequipa y a fines de marzo una multitud ataca la aduana de La Paz e inicia en Tinta el 4 de noviembre del mismo año cuando -luego de una celebración- el corregidor Antonio Juan de Arriaga y Gurbista fue capturado por "amaristas". Arriaga era el corregidor y organizaba el reclutamiento de mano de obra para las minas de Potosí. Estando Arriaga preso, Tupac usa su fortuna para comprar material de guerra, fusiles, municiones, cajones de pólvora, balas y cartuchos, mulas y dinero. En tal condición reunió a todos los rebeldes en Tungasuca.

La primera fase de la rebelión constó del proceso de recolección de armas de fuego. Según Pigna (s.f), "Abuelos y nietos se dedicaban a las armas blancas, pelando cañas, preparando flechas vengadoras. Las mujeres tejían maravillosas mantas con los colores prohibidos por los españoles. Una de ellas será doptada como bandera por el ejército libertador. Tiene los colores del arco iris y aún flamea en los Andes peruanos". 

Túpac Amaru hizo creer que tenía órdenes de la corona española para anular las alcabalas, aduanas y mitas en Potosí y que por ser un sujeto dañino, Arriaga tendría que ser ajusticiado. El 9 de noviembre de 1780, Túpac Amaru -cabalgando su caballo- ordenó que europeos, mestizos e indios se alinearan en columnas militares; así, la gran multitud cusqueña escuchó en quechua la acusación y posteriormente vio la ejecución del corregidor. A continuación, Túpac Amaru derrota a los españoles en diversas batallas mientras envía cartas a distintos caciques de la región instigándolos a rebelarse contra sus corregidores y compactar una lucha regional. En sus cartas, siempre firmaría como "José Gabriel Tupac Amaru Inga (es decir, Inca)" 








Quikijana y Pomacachis, 1780: Tras la ejecución de Arriaga, Amaru avanzó hasta Quikijana y Pomacachis destruyendo obrajes en razón de eliminar la mita y los repartimientos. A lo cual, el corregidor Inclan Váldez junto con criollos ricos y el obispo Moscoso y Peralta deciden detener la sublevación con un ejército de 1500 hombres mestizos, zambos y mulatos. 


Mapa Quikijana y Pomacanchis 
Extraído de Proyecto Panaca


La visita de Amaru a Lima para rechazar la mita minera en 1777 logró atraer respaldo de otros caciques de la región a la rebelión en progreso; sin embargo, varios caciques no se alineaban a la lucha del rey Inca: 



Fuente; Archivo General de Indias. Audiencia del Cuzco. Legajos 32 y 33. Fisher, LIDian Estelle. The Last Inca Revolt. 

Por otro lado, la composición social del ejército rebelde no sólo constó de indígenas; sino que a la lucha se unieron distintos criollos y mestizos.



Fuente: Archivo General de Indias. Audiencia del Cuzco. Legajos 32 y 33  

Sangarará, 1780: Hacia el 18 de noviembre,  se produjo la batalla de Sangarará. En este primer combate, las fuerzas rebeldes derrotaron al ejército realista comandado por Tiburcio Landa; pero Túpac Amaru cometió el error de no marchar sobre Cuzco, como le aconsejaba su compañera y lugarteniente Micaela. Por el contrario, decidió regresar a su cuartel general de Tungasuca para negociar la tomada de la ciudad del Cuzco y marchar hacia el sur para atraer a la población del Alto Perú. 

Mapa Bajo y Alto Peru
Extraído de Proyecto Panaca

Por consiguiente, los virreyes de Lima y Buenos Aires lograron reunir un ejército de 17.000 hombres al mando del visitador general, José Antonio Areche, quien llevó adelante una feroz campaña de saqueo de pueblos y asesinato indiscriminado de todos sus habitantes, logrando que muchos desertaran del ejército rebelde y facilitando la derrota definitiva de los insurrectos.

Intento de toma del Cuzco, 1781: En enero de 1781, las tropas amaristas fallan el intento de tomar el Cuzco debido al fuerte resguardo militar enviado desde Lima por el Virrey Agustín de Jauregui en alianza con los caciques opositores de Amaru: Pumacahua, Choquehuanca y Sarawaura. Al ser derrotados, los rebeldes se retiran de Tinta y en abril se enfrentan contra los pacificadores en Checacupe. A pesar de ello, no lograron la victoria y dirigieron la resistencia a Combapata. Aquí, el miedo a la violencia desencadenada por las autoridades llevó a que Francisco de Santa Cruz, compadre mestizo de Amaru, traicionara al rebelde indicando su ubicación. Así, Tupac fue hecho prisionero y trasladado al Cuzco en donde permaneció hasta mayo de 1781 -mes de su muerte. 

A esto, es necesario recordar que la lucha de Amaru y sus seguidores fue dirigida hacia los cabildos y la forma en la que manipulaban la ley a su voluntad. Esto se deduce de su narración en una carta enviada el 5 de marzo de 1781 al Visitador:  
 
Este maldito y viciado reparto nos ha puesto en este estado de morir tan deplorable con su inmenso exceso. Allá a los principios por carecer nuestras provincias de géneros de Castilla y de la tierra, por la escasez de los beneficios conducentes, permitió SM a los corregidores una cier- ta cuantía con nombre de tarifa para cada capital, y que se aprovecha- ran sus respectivos naturales, tomándolos voluntarios lo preciso para su aliño en el precio del lugar... [pero ahora los géneros] más ordinarios, que están a dos o tres pesos, nos amontonan con violencia por diez o doce pesos; el cuchillo de marca menor que cuesta un real, nos dan por un peso... la bayeta de la tierra de cualquier color que sea no pasa de dos reales, y ellos nos la dan a peso. Fuera de esto nos botan alfileres, agujas de Cambray, polvos azules, barajas, anteojos, estampitas y otras ridiculeces como estas. A los que somos algo acomodados nos botan fondos, terciopelos, medias de sea, encajes, hebillas... como si nosotros los indios usáramos estas modas españolas, y luego en unos precios exorbitantes... Los corregidores nos apuran con sus repartos hasta de- jarnos lamer tierra; parece que van de apuesta para aumentar sus cauda- les en ser unos peores que otros... Son los corregidores tan químicos que en vez de hacer de oro sangre que nos mantengan, hacen de nuestra sangre sustento de su vanidad. Viéndose, pues, su dificil cumplimiento, nos oprimen en los obrajes, chorrillos y cañaverales, cocales, minas y cárceles en nuestros pueblos... Los hacendados viéndonos peores que a esclavos, nos hacen trabajar desde las dos de la mañana hasta el anochecer que [a]parecen las estrellas, sin más sueldo que dos reales por día; fuera de esto nos pensionan los domingos con faenas, con pretexto de apuntar nuestro trabajo, que por omisión de ellos se pierde y con echar vales parece que pagan. Yo que he sido cacique tantos años he perdido muchos miles, así porque me pagan tan mal en efectos, y otras veces nada, porque se alzan a mayores (Colección Documental de la Independencia del Perú, tomo 11 (La Rebelión de Túpac Amaru), volumen 2º (La Rebelión), Lima, 197 l, documento nro. 156, pág. 521 y sgs.)

Escarmiento y control post-sublevación


La captura de Tupac Amaru,

Felipe Guaman Poma de Ayala para Martín de Murúa,

Historia del origen, y genealogía real 
de los reyes ingas del Perú

(Galvin Murúa), c. 

Areche y la burocracia gobernante sabían desde el principio a quiénes querían castigar y de qué modo. Las declaraciones de los sublevados eran llamadas “confesiones” y su finalidad explícita era descubrir otros partícipes en la rebelión o mayores detalles sobre hechos ya conocidos. En general, quienes declaraban ya habían sido prejuzgados; se los calificaba como traidores o con adjetivos equivalentes antes de que se produjera la sentencia, y muy rara vez se admitían atenuantes. 

De esta forma, el 17 de mayo de 1781 Túpac Amaru fue condenado a muerte debido a ser acusado "de sustraer a los moradores de la obediencia justa a su legítimo y verdadero señor, aquél que está puesto por Dios mismo para que los mande en calidad de soberano". (Madrazo 2001). La condena alcanzó a toda su familia ya que recomendaba que fuera exterminada su linaje hasta el cuarto grado de parentesco. La sentencia hacia la familia consistió en la pena de muerte para Micaela Bastidas, por medio del garrote; la pena de muerte para su hijo Hipólito, por medio de la horca; y la pena de muerte por desmembramiento con caballo para Tupac Amaru, quien antes tuvo que ver morir a su familia. Las extremidades del Rey Inca fueron enviadas a distintos corregimientos a forma de mantener controlado cualquier intento de una nueva sublevación. Mientras tanto, los sobrevivientes del linaje de Amaru fueron expulsados del Virreinato del Perú; así, teniendo que caminar desde el Cuzco hacia Perú para ser embarcados hacia las cárceles de España y África. 

 Así mismo, diversos rebeldes amaristas fueron sometidos a distintos tipos de condena: 

Fuente: Archivo General de Indias. Aundiencia del Cuzco, legajos 32 y 33


Legado de Tupac Amaru 

La violenta muerte del Rey Inca y el escarmiento y vigilia hacia la población no condujeron a la desaparición del espíritu de rebelión en la zona andina; el legado que marcaría Amaru II llegaría hasta zonas próximas a Tinta y los andes en años posteriores. Cabe destacar que, de toda la familia deportada hacia las cárceles exteriores, el único sobreviviente del linaje de Amaru fue Juan Bautista -segundo medio hermano del Rey Inca-; quien regresaría al continente tras 40 años de presidio. Así, exponiendo sus memorias de resistencia y escarmiento en "40 años de cautiverio":

Mi hermano mártir de la libertad y de su amor a los hombres pasará por un perverso y su tentativa por un crimen. ¡Con que los siglos y la tierra sólo serán la porción del crimen y la tiranía! ¡La virtud y la libertad pisarán unos instantes solamente sobre algunos puntos de la tierra! ¡Esparta, y el imperio del Perú brillan como relámpagos en medio de inmensas tinieblas! ¡Pasarán sus instituciones en boca de los bandidos coronados como bellas teorías y concepciones impracticables! (Loayza, 1941, p.24)

 Por otro lado, su rebelión se convertiría en un símbolo de liberación para movimientos sudamericanos como el Movimiento de Nacional de Liberación o MNL-Tupamaros que tras una represión militar en 1985 se convirtió en partido político reconocido legalmente en Uruguay. 



Sitio de Memoria Uruguay.
Colección Movimiento de Liberación Nacional

               Óleo en Lienzo


 







A forma de orientar una exposición más clara sobre la lucha andina encabezada por el Rey Inca, se recomienda visualizar el film que presenta a Amaru y su rebelión: 






Referencias 


Fernández, Á. (s.f) ESCRITO EN TELA Y SANGRE. Documentos de la Rebelión de Tupac Amaru II.     Archivo General de las Indias. PARES Portal de Archivos Españoles 

Walker, C. (2015) La rebelión de Túpac Amaru. Traducido por Óscar Hidalgo Wuest. Instituto de Estudios Peruanos. 

 

Pigna, F. (s.f) Túpac Amaru. El historiador 













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